
Destacada: “Invencible”
Compilado Difusion – Risas Pillas
Link:Bajate el Disco Aca
Pagina Web:Risas Pillas
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Lista de temas:
1-De postre agujeros
2-El aljibe
3-El lujo divino
4-En lo alto
5-Flotas Cuando Pensas
6-Invencible
7-La Gracia
8-Su Ultimo Cuarto
Me Gusto Todo:
“El lujo divino” ; “Flotas Cuando Pensas” ;
“Invencible” ; “Su Ultimo Cuarto”
Tuvimos la suerte de conocer a un amigo que hasta el día de hoy se acuerda de nosotros para armar alguna movida, el querido “Gordo” Hernán Diaz, sin dejar de lado a sus secuaces el Colo Lorenzo y el uruguayo Fernando. En este momento además reforzamos la sesión de vientos sumando a Nicolás Trompeta Araujo, que también trabajaba en el lugar, y colaboró en la grabación de nuestra primera producción que más adelante describiremos.
Ese año además nos invitaron en dos ocasiones para el ciclo “Rock en las Plazas” (y otra tercera al año siguiente), organizado por la Secretaría de Cultura de La Matanza, y tocamos en el “espectacular” Acatraz, donde pusimos un fangote de plata porque teníamos hasta servicio de catering, según nos dijeron, y tuvimos que compartir una gaseosa entre ocho monos. Casi nos matan cuando abrimos la segunda…
La idea de tener nuestra primera producción (independiente) surgió en el 2002 y ese mismo año arrancamos a grabar en el estudio “Ramos Mejía”, donde nació el disco “Invencible”, de siete temas propios. A paso lento, con nuestra parsimonia y la del operador técnico, el proyecto tardó once meses en salir a la calle, con una tirada de 500 copias (tomá Michael Jackson!!!). Las presentaciones en vivo se fueron ampliando por diferentes localidades del Conurbano Bonaerense y Capital Federal. Y compartiendo escenarios con la Banda de Sokol, de Gillespie, Mad, Xaga, Tristemente Célebres, y los amigos de La Vieja, Baroja, Buenos Aires y La Gracia.
Invencible – 2002
Esta última, banda hermana de Risas Pillas, formada por Chalito, Diego, el Conejo, Willow, Marisa, sin olvidar a los amigos colaboradores en común: Matias, Marcelo y Gastón.
Vale destacar durante ese año el festival Peluffo Rock, organizado por la gente del barrio, que se repitió meses más tarde, esta vez con un escenario flotante.
Llega 2003, y trae consigo la presentación de “Invencible”, en “La Luna de Lucy” de Ramos Mejía, con una muy buena convocatoria. Esa noche contamos con la compañía en el saxo tenor y flauta traversa del gran músico (y persona) Osvaldo Bosch, que nos dio una mano enorme en la grabación del disco.
Si bien tendríamos que haber aprovechado más la oportunidad de tener el material bajo el brazo, a principios de 2004 decidimos hacer un parate para que el desgaste que acarreábamos (que verbo simpático) no lleve a la disolución de la banda, con la consigna de volver más adelante y con más ganas.
Un año más tarde, Risas Pillas volvió a la sala de ensayo de “Bolivar”. En donde siempre nos atienden con su amabilidad los dueños: Landi, Mica, y los tres perros. Ya no contábamos con la participación de Pablito en una de las guitarras (pieza fundamental en la composición) lo cual obligó a cambiar un poco el rumbo musical. Un mes más tarde salió Nicolas, y cambiamos saxo tenor por barítono, con la incorporación de otro amigo (que colaboraba hasta ese entonces con el sonido) Damián “Willow” Nóbile.
Se acercaba fin de año, y el ensayo daba sus frutos con nuevas canciones. La fusión ya se sentía firme y conforme entre nosotros, y llegó la invitación de una nueva banda amiga, Duendes Vagos, para volver a las tablas en un club de Palomar.
Ahí vimos que no solo nosotros teníamos ganas de volver, sino también la gente que nos acompañaba desde el principio y mucha otra que se sumó en lo afectivo y musical para hacer de esa noche, una noche de aquellas.
Y ahora arrancamos el 2006 con la intención de grabar el segundo material, y lo estamos haciendo desde hace unos meses en el laboratorio del gran Ricky Lorenzo (Tribal Records, en Ramos Mejía), otro grosso que también nos da una mano, y con la ayuda de Ariel Barletta, en los arreglos de vientos.
Gracias a todos los que forman parte de esta historia que aún continúa, “la semilla ya es planta, que quiere florecer, y te pide que no le des la espalda, bien sabés que nada termina”.
